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INFORME LeB: Un año de convivencia (a)probada en Portales

La convivencia funciona.

Recientemente se cumplía un año del fin de la “batalla de Portales”, por la que tras 10 años de lucha social y presión ciudadana se conseguía que el Ayuntamiento de Logroño finalmente procediera a normalizar la convivencia ciclopeatonal en la calle Portales, señalizando convenientemente la bidireccionalidad de esta vía ciclista, vital para la movilidad en bicicleta en nuesta ciudad. Se regulariza así el uso cotidiano que las personas que nos desplazamos en bici por Logroño veníamos haciendo de manera lógica de esta calle como eje natural Oeste-Este a lo largo del Casco Antiguo.

Por fin se reconoce el uso real de la bici en Portales como “calle tranquila”… ¡poner esto les ha costado 10 años!

La calle Portales es la ruta tranquila más natural para atravesar andando o en bici la parte vieja de la ciudad, como venía demostrando con muy baja conflictividad el sentido común de la ciudadanía de Logroño. En una población en la que algunos de sus técnicos municipales más reaccionarios siguen obsesionados con entregar prioritariamente el espacio público de la ciudad al tráfico a motor, incluso en su casco histórico, Portales constituye hasta el momento la única alternativa ciclista “legal” a la peligrosa Calle Norte, que funciona en la práctica como una circunvalación interior con abundantes problemas de ruido, velocidad y densidad de tráfico motorizado.

Prueba de la bondad de la medida es la ausencia de incidentes significativos durante más de un primer año de regularización de esta solución convivencial, educativa en la coexistencia tranquila entre los modos de transporte más sostenibles (caminar y bicicleta), por otra parte sobradamente probada y conocida a través de décadas de aplicación en ciudades europeas, pero que el providencial conservadurismo del gobierno logroñés no aceptaba incorporar. Han sido 10 años de revindicación histórica y batalla constante por parte del Colectivo Logroño en Bici (casi desde sus orígenes) para que el Ayuntamiento recogiera el uso real que su ciudadanía demandaba y venía ya poniendo en práctica desde mucho tiempo atrás.

Una reivindicación histórica de la gente que usa la bici para moverse por la ciudad.

Durante estos años hemos vivido cambios legislativos para adelante y para atrás (como las tristemente célebres “Ordenanzas Cívicas” promovidas por Juan Ignacio Zoido, actual Ministro del Interior, cuando era presidente de la FEMP, pioneras en el recorte de tantos derechos civiles, políticos y sociales como sufriríamos después). En el Logroño biempensante sería el ala más conservadora del Partido Socialista quien haría el favor al establishment de impulsarlas, atacando entre otros usos del espacio público la presencia genérica de bicicletas. “Ni nosotros nos hubiéramos atrevido a tanto” celebraron los concejales del PP en el Pleno de su aprobación. Serían aquellos 32 colectivos que se levantaron ante los incívicos abusos reglamentadores de la Ordenanza, aquellos a los que la infamia de Concha Arribas (PSOE) calificaba como “un grupúsculo de jóvenes pintorescos”,

Acampada Logroño 15M, mayo de 2011 los mismos jóvenes que pocos meses después se convertirían por todo el país en el movimiento 15M, cuando el estallido de indignación ciudadana ante la “crisis-estafa” de políticos corruptos y banqueros llenaría calles y plazas y marcaría el mayor acontecimiento político democrático de las últimas décadas.

Asamblea Logroño 15M, mayo 2011

El Partido Popular ganó aún las elecciones y pese a las vacías declaraciones de intenciones, tendríamos que esperar hasta marzo de 2013 para que se consiguiera la reforma del artículo 13.5 de la Ordenanza Cívica por uno de los pocos políticos locales capaces de subirse a una bicicleta (Jesús Ruiz Tutor, concejal de Medio Ambiente), aunque con un “fleco” importante: se normalizaría el doble sentido ciclista en las “calles de prioridad invertida” (prioridad no motorizada sobre motorizada)… sólo en las que se señalizaran para ello, en vez de hacer del coche la excepción en las “calles tranquilas” como se ha hecho en otras capitales. Un reto que probó ser demasiado para los técnicos municipales que diseñan la ciudad ciclista sin usar la bici en ella (o a juzgar por los resultados, puede que incluso sin jamás haberse subido a una).

La batalla jurídica desatada entre intereses privados espurios (amparándose torticeramente en una legislación antediluviana) y las avanzadas ordenanzas municipales de los Ayuntamientos de Sevilla y Zaragoza, a falta de un nuevo Reglamento General de Circulación secuestrado por los sucesivos gobiernos estatales de PSOE y PP sin actualización desde 2003, proporcionó a sus detractores la excusa perfecta para seguir sin apostar por el desarrollo de la movilidad ciclista en Logroño. A día de hoy, un RGC que recoja la realidad de los usos de movilidad actuales sigue sin promulgarse. Años de vacío legal, corrupción en la DGT, indefensión y normativa desfasada que los ayuntamientos intentan compensar exprimiendo su autonomía local a golpe de Ordenanzas. Aquellos que lo intentan, en Logroño no es el caso.

Y llegó el PMUS.

A pesar de las abochornantes campañas mediáticas, “las estrategias integrales de fomento de la bicicleta” sin contenido, y los anuncios tan constantes como falsos de solución inmediata por parte del gobierno municipal del PP, las esperanzas de los ciclistas de Logroño recaerían en intentar impulsar un Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Logroño (PMUS) más ambicioso que el plan de mínimos que el Concejal de Movilidad Sostenible, (Angel Sáinz Yangüela, PP) encargó in extremis como un mero trámite destinado a la obtención de subvenciones al oligopolio local del transporte público, y que acto seguido procedería a enviar directo al cajón sin intención alguna de llevarlo a cabo, como demostraría sin dejar lugar a duda con el paso del tiempo el incumplimiento por el gobierno municipal del PP de sus principales ejes, planes, programas y medidas.

El trabajo fue intenso y obligó al Colectivo LeB a reorientar sus limitados recursos a una tecnificación forzosa que nos alejaba de nuestras acciones de calle, educación y sensibilización, pero una responsabilidad inevitable pues se estaban decidiendo el futuro  y el modelo de la ciudad para muchos años.

Paradójicamente, antes del diagnóstico del PMUS, el Ayuntamiento aprobaría el Plan de Infraestructuras de la Ciudad de Logroño (PICL 2011-2025), ampliamente criticado desde numerosos ámbitos ciudadanos por su planteamiento exclusivamente “cochista” de grandes infraestructuras, barreras urbanísticas y caros artificios “peatonales” para intentar salvarlas a posteriori (pasarelas peatonales que se prometerían a las personas vecinas inmumerables veces pero que con la conveniente excusa de la “crisis” no se construirán jamás – como las de El Arco, Las Norias o La Ribera).  Es el mundo al revés: como si primero se decicidiera qué vamos a construir (con un plan de infraestructuras) y después la ciudad se preguntara qué hacía falta construir (analizando las necesidades de movilidad con un PMUS).

La incapacidad técnica municipal para la sostenibilidad, la falta de voluntad política y la ausencia de dotación presupuestaria que se traducen en el incumplimiento de los principales programas del PMUS de Logroño (aprobado por unanimidad) por parte del gobierno del PP requieren una reflexión detallada aparte. Aún en esas condiciones, el equipo técnico redactor presentó como medida inicial para el arranque del Plan, divulgativa, educativa y de coste mínimo, la señalización ciclista bidireccional inmediata de todas las calles de plataforma única (acceso motorizado restringido, “peatonales”) EN DICIEMBRE DE 2013.

Sin embargo, la dejación política y técnica municipal supondría que aún tendríamos que esperar tres años y medio más, hasta junio de 2016 para que el Ayuntamiento de Logroño colocara las pegatinas “EXCEPTO BICICLETAS” y habilitara el resto de señalización para reconocer su uso habitual, solo en Portales.

Incumplimientos y años perdidos, campañas de multas en periodo pre-electoral y caza al ciclista en Logroño.

A pesar de que el PMUS fuera aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos en diciembre de 2013, la inacción del gobierno municipal por la movilidad sostenible obligaría a todos los partidos de la oposición a solicitar de nuevo la puesta en marcha inmediata del Plan en Pleno municipal dos años después de aprobarse éste (2015). Las huecas campañas mediáticas para el control de la opinión pública en las que el PP está especializado se sucedían con tanta intensidad como escaso era el calado real de las medidas adoptadas, mientras seguían sin cumplirse los programas. Como colofón a la legistatura perdida de Yangüela (2011-2015) para la Movilidad sostenible en Logroño, llegarían por contra las campañas de multas indiscriminadas desatadas en pleno periodo pre-electoral, una auténtica “caza al ciclista” a la búsqueda del voto más reaccionario e intolerante, con circulares internas a la Policía Local exigiendo sanciones e incluso con el mismo comisario político del PP, el polémico Fernando Fernandez Beneite, colocado arbitrariamente al mando de la Policía Local de Logroño como premio a los salvajes actos de represión policial de la protesta ciudadana en la huelga general del 14N cuyo dispositivo de antidisturbios comandaba,  quien saldría en persona a imponerlas a primera hora a pie de calle incluso contra el criterio de los propios agentes bajo amenaza de expediente. Padres llevando a sus hijos al colegio, profesores, trabajadores, estudiantes… pocos se libraron de la oleada de terror contra el uso de la bicicleta desatada en Logroño.

Mientras el miedo a las sanciones se extendía, y no pocas personas desistían de usar la bici para sus desplazamientos habituales por el centro, el episodio alcanzó tintes delirantes en las semanas previas a las elecciones municipales de 2015, con el gobierno municipal del Partido Popular volviendo a prometer en campaña todo aquello que había estado incumpliendo impunemente a lo largo de toda su legislatura y que ya prometiera cuatro años antes.

Surrealismo ibérico

La indignación ciudadana crecía otra vez ante el absurdo e incompetencia municipales, protestas, dignos ejemplos de desobediencia civil, bicifestaciones, acciones sobre el subconsciente colectivo, apoyos políticos diversos, y un encendido debate público se sucedían, entre intervenciones artísticas o ciberacciones en redes:

Intervención artística de D. Azpurgúa en La Gota de Leche

Las bicicletas reclaman Portales

Bicifestación en abril de 2015 reclamando el doble sentido ciclista en Portales

Finalmente, puede que como resultado de los sucesivas denuncias por casos de corrupción y arbitrariedades que desembocaban en reiteradas peticiones públicas de dimisión del concejal de Seguridad Ciudadana, Miguel Sáinz, puede que como consecuencia del eterno conflicto abierto en el seno de la Policía Local de Logroño  (conflicto laboral, político por su control o simplemente de poder) o quizás por otras causas, el goteo de multas se extendió hasta junio de 2016, pero ésta fue ya la gota que colmó el vaso de la indignación ciudadana. La definitiva decisión política había llegado en febrero de de 2016, consiguiendo instar (para el mes de abril del mismo año) a los reticentes, obstruccionistas, desorientados e incapaces técnicos a habilitar el doble sentido ciclista en la calle, junto con la hostilidad de miembros de la Policía Local que continuaban multando arbitrariamente incluso cuando ya se había promulgado una definitiva resolución de alcaldía, hasta el extremo de que el colectivo LeB tuvo que difundir el documento a través de sus redes sociales para que las personas en bici pudieran llevarla encima a modo de salvoconducto ante el acoso policial.

Todavía a día de hoy existen elementos en la Policía Local que parecen disfrutar de ejercer abuso de poder hostigando a las personas en bicicleta, alardeando chulescamente de haber sido quienes despachaban sanciones hasta el último minuto cuando el doble sentido de circulación ya estaba aprobado; incluso tienen la indignidad de atribuírse el “mérito” de que la situación cambiase… a golpe de multas a los ciudadanos que afirman servir y proteger.  Logroño en Bici recibe periódicamente informes de actuaciones que parecen buscar dificultar la movilidad ciclista en las calles más tranquilas aplicando a rajatabla el anticuado código de circulación a sabiendas de que está tan desfasado que la forma de la ley no recoge los usos de hoy, obligando a desmontar a ciclistas locales y forasteros en el casco antiguo hasta en calles cortadas al tráfico a motor por obras, amonestándoles injustamente por atravesar la Plaza (aunque lleguen de atravesar media Europa, o media Península por el Camino de Santiago… en Logroño deben desmontar de sus bicis), forzándoles a efectuar rodeos absurdos que imposibilitan la fluidez de los itinearios ciclistas, o recreándose en su abuso de autoridad para crear problemas donde no los había, exponiéndoles a situaciones de mayor peligro desde otras en las que no existía ninguno mediante la aplicación inflexible, desproporcionada e irracional de la norma motorizada, actuando incluso contra el espíritu de la ley, sabiendo que no toma en cuenta las características propias de la creciente movilidad en bicicleta.

Polis buenos, polis malos… En mayo de 2014 la Policía Local patrullaba en bicicleta en los dos sentidos sin problema. Otros hacen todo lo posible por imposibilitarlo. Foto: Diario LaRioja.

Esto sí que era una buena calle, y no tan peligrosa como está ahora, con tantos peatones… pensarán algunos… ¡y hasta bicicletas! Si por algunos forofos cochistas fuera, Logroño seguiría así todavía.

Ahora contra la bicicleta, como en su día contra las peatonalizaciones

La convivencia en “calles tranquilas”, siempre con prioridad del peatón frente a la bici, y de ésta sobre el tráfico a motor, aún no reconocida, tan fácil de implementar como dificultades e impedimentos se buscaron intencionalmente para su puesta en marcha por parte de quienes debían llevarla a cabo (siempre optando por los criterios técnicos, económicos, jurídicos… más involucionistas y restrictivos), se demuestra como una convivencia posible que prueba ahora su previsible efectividad. El proceso es análogo a las resistencias que se produjeron ante las primeras peatonalizaciones (cuando la calle General Mola y la Plaza del Mercado estaban llenas de coches, y si se peatonalizaban no pocos malauguraban que el comercio se hundiría, los bares cerrarían y desaparecería la calle Laurel…). Son las instituciones públicas las que deberían liderar los cambios y promover la divulgación, concienciación, flexibilidad y tolerancia  necesarias para los cambios por la sostenibilidad y la mejora del espacio público hasta que las personas que habitamos la ciudad podamos incorporarlos y disfrutemos de los beneficios para el bien común que proporcionan estas transformaciones, imprescindibles en el presente escenario de cambio climático y transición energética en el que ya nos encontramos. Sin embargo, en nuestra ciudad se dedican precisamente a lo contrario.

Si por algunos fuera, Portales seguiría siendo “General Mola”. Y muchas calles más cuya ignonimia franquista siguen preservando, evidenciando las antidemocráticas actitudes de los herederos políticos de la dictadura.

Se hace indispensable para reducir emisiones, atropellos y siniestralidad sacar COCHES (que no el coche), al menos del centro de la ciudad. El automóvil y los problemas que acarrea no pueden ser ya el centro del diseño urbano, sino un mero invitado en las “calles tranquilas”, atendiendo claro está las lógicas necesidades de residentes, accesibilidad, comercio, vehículos especiales y de emergencias. Invertir la pirámide para priorizar (por orden creciente) el transporte público, promover los viajes en bicicleta y preservar los desplazamientos a pie, la mayor riqueza de nuestra movilidad ibérica.

La plaza de San Agustín, el mismo aparcadero que sigue siendo cada mañana con la carga y descarga, solo que entonces permanente…

Y la Plaza del Mercado, un buen estacionamiento de coches, que es lo que mis votantes demandan. Hasta que no nos lo pidan no cambiaremos nada. En coche a todas partes y hasta el mismo centro. Para eso somos españoles. Con un par, como dios manda.

 

La lucha por el espacio público es una batalla constante…

…cuánto mejor estaba con los coches, ¡a dónde vamos a ir a parar en Logroño  con estos radicales ecologistas que piden mejorar el espacio público!

Hay cosas que no han cambiado mucho, por muchos chapones azules S-28 de “zona residencial” que se pongan destrozando la estética del Casco Antiguo…

Privatización, turistificación y gentrificación, nuevos peligros para el espacio público logroñés que vienen de lejos.

…aunque Portales no era muy diferente a ahora, antes de ser devorada por el coche.

La “Calle Mayor” de la película de Juan Antonio Bardem (1958), hoy como entonces escenario durante años de una broma cruel del Logroño más reaccionario y provinciano, que hoy en día aún pervive instalado en sus instituciones.

 

Conclusión: una ciudad mejor, más amable, habitable y segura.

Sólo desde la exigencia democrática de una ciudadanía consciente, se podrá desbloquear el atraso histórico de Logroño en urbanismo y movilidad frente a, no ya ciudades europeas de referencia, sino a los núcleos urbanos de nuestro entorno más cercano que sí han apostado por la sostenibilidad en la Movilidad de las personas, no tan sólo el Tráfico de vehículos y mercancías. Recuperar para la vida el espacio público con vías urbanas en las que empezar a considerar el coche como un invitado problemático, no el protagonista principal o único. Es el cambio de paradigma modal por el cual deja de situarse el automóvil privado en la cúspide de prioridades del ecosistema urbano y el objeto central en el diseño y planificación de la ciudad. Muchas ciudades han hecho los deberes y llevan años aplicándolo. Logroño por contra se ha quedado muy por detrás de todas las capitales de su entorno inmediato. Lo peor es que los causantes no parecen dispuestos a hacer otra cosa. Urge un Pacto Ciudadano por la Movilidad y el Espacio Público, una cuestión transversal que beneficiaría a toda la ciudad.

Cambio de paradigma modal en la movilidad

Consejos ciclistas para la convivencia ciclopeatonal segura en las “calles tranquilas”.

  • ¿Peatones? ¿Ciclistas? No, personas en bici, personas a pie.
  • La coexistencia entre personas en bici y caminando es una oportunidad para el cambio cultural que restaure el uso perdido de la bici en la ciudad. ¡Favorécelo con respeto mutuo!
  • Portales es calle de “acceso motorizado restringido”, pero cuenta con banda de rodadura y “aceras” diferenciadas en el pavimento. Circula mejor por el centro de la calle.
  • Reduce mucho la velocidad, y adecúala a las condiciones de densidad peatonal. Si hace falta, no pasa nada por bajarse y empujar. También tenemos pies.
  • Ponte en lugar del otr@. Comunícate. Establece contacto visual, especialmente si hay niños o personas vulnerables cerca. Cruzando dos miradas (niño/a – padre/madre – niña/o) puedes hacer saber que los has visto y todo estará bien.
  • Establece trayectorias previsibles, lo más rectas y suaves posibles. Be water my friend!
  • Procura no cortar la trayectoria de los peatones. Siempre que puedas, cruza por detrás para no alarmarles.
  • ¡Mide!: Maximiza la separación disponible, pasando por el punto medio entre otros dos.
  • Sepárate al menos un metro de los caminantes, de los accesos y fachadas. Si pasas más cerca, igual no deberías estar ahí. Busca una ruta alternativa por otra calle, desmonta o espera para pasar.
  • Prevé lo imprevisible: niños, animales, juegos… pueden cambiar rápidamente de trayectora. Anticipa.
  • Sé amable, colabora con una actitud informativa y con educación. No respondas a las provocaciones, si las hay. Ten en cuenta que la percepción de peligro (como para montar en bici por la ciudad) es muy desproporcionada frente a la realidad. La bici aún sorprende en un país que perdió su uso urbano muchos años atrás.
  • Más ciclistas en la calle hacen la calle más segura, y la convivencia más habitual y natural. Pero la prioridad en espacios compartidos es peatonal. Y debiera serlo de los ciclistas sobre los motorizados.
  • Es más importante CÓMO se va que POR DÓNDE se va, pero la acera (a no ser que seas un menor con una bici clasificada como juguete) la acera es siempre, siempre peatonal.

YO CONVIVO, TU CONVIVES, ELLOS NO NOS DEJAN CONVIVIR

Multas a ciclistas en la calle Portales. Los políticos que nos gobiernan no asumen sus responsabilidades ni sus compromisos. Exigimos nuestros derechos. 

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Muchas y cada día más, somos las personas que utilizamos la bicicleta en nuestra ciudad como medio de movilidad, unas por comodidad, otras por necesidad, otras por conciencia medioambiental, otras con un componente educativo para nuestro hijos, y la mayoría (siempre hay alguna excepción) se comporta de modo respetuoso con el resto de ciudadanos. Somos esta mayoría de ciudadanos usuarios de la bicicleta la que apostamos y defendemos nuestro derecho a convivir, a vivir y coexistir en compañía de otros ciudadanos en el mismo espacio de modo armonioso y pacífico.

Los usuarios de la bicicleta no nacemos con una bici debajo del brazo, pagamos impuestos y votamos, también somos peatones y muchos hasta tenemos coche, pero preferimos prescindir de él en el día a día en el centro de nuestra ciudad, contribuyendo a tener una ciudad más atractiva para todos, con menos ruido, menos humos, menos atascos y menos espacio ocupado por los coches en nuestras calles, para disfrutar todos de un espacio público de mayor calidad.

A lo largo de los años, los ciclistas hemos tenido que diseñar con lógica nuestros propios recorridos, hacer nuestros senderos, y algunos a través del uso y la costumbre constituirse en itinerarios ciclo peatonales, hemos sido los ciudadanos ciclistas los que hemos adelantado y marcado el camino al Ayuntamiento de Logroño para la adecuación de las normas. Este es el caso de la Calle Portales.

Ante todo este esfuerzo de los usuarios de la bicicleta, desde hace algunos días el consistorio logroñés gobernado por el Partido Popular ha decidido premiar con multas a las personas que pasamos por la Calle Portales en bicicleta y que vamos a trabajar, a la biblioteca, incluso a realizar gestiones al Ayuntamiento. GRACIAS POR TAN DISTINGUIDO PREMIO DE 60 EUROS DE MULTA Y AMENAZA DE 200 EUROS.

El pasado 7 de Marzo de 2013, el Gobierno Municipal del Partido Popular aprobó en Pleno la modificación de la Ordenanza de Fomento de la Convivencia en su artículo 13.5, con el objeto de que las bicicletas pudiesen circular por las calles denominadas “peatonales” en ambos sentidos, adecuando la norma al uso y costumbre ya vigente desde hace años y con demostrada baja conflictividad con otros usuarios. 

Así lo anunciaba el Portavoz Municipal, Miguel Sáinz : “El Ayuntamiento modifica la ordenanza de Convivencia para permitir la circulación de los ciclistas en doble sentido por las calles peatonales”  VER ENLACE

Por supuesto, los ciclistas también teníamos que cumplir una serie de condiciones u obligaciones (respetar la prioridad de los peatones, circular a velocidad moderada o no realizar maniobras temerarias o negligentes).

La mala suerte, el azar, la falta de voluntad de nuestro Ayuntamiento o la incompetencia, vaya usted a saber, ha hecho que la única condición que nos da derechos a los ciclistas y que está en manos de la administración no se cumpla. Nos referimos a la señalización de dichas calles.

Ante la situación de no realizar la señalización de las calles denominadas “peatonales” y premiarnos a los ciclistas con multas, por no realizar su trabajo la administración gobernada por el Partido Popular, se plantean dos escenarios posibles.

1) No era cierta la voluntad del gobierno municipal de permitir la circulación de los ciclistas en doble sentido por las calles “peatonales”.

2) No han demostrado una competencia suficiente, por no hacer los deberes y no haber señalizado todas las calles de acceso restringido, denominadas “peatonales”, para permitir la circulación a bicicletas, como así lo recoge la modificación de la Ordenanza de Convivencia, o el Programa 17 del Plan de Movilidad Urbana Sostenible aprobados ambos en Pleno por el Partido Popular.

 Con todo ello nos atrevemos a promover la candidatura de la ciudad de Logroño a:

“Logroño, peor ciudad europea para la movilidad ciclista 2015 y sucesivos”

LOGROÑO EN BICI, 22 DE ABRIL DE 2015

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Pincha aquí y al menos te podrás reír de tanto despropósito…