Posts Tagged ‘doble fila’

[Humor] Aparcamiento: donde el socialismo real sí triunfó en España.

¡Regocijaos, Camaradas! Enfrentándose al asalto neoliberal contra-revolucionario, existe un campo todavía donde los supremos derechos del pueblo reinan aún: el aparcamiento gratis.

No temas, hermana camarada: En nuestra utopía socialista no habrás ya de andar unos metros en busca de una plaza de aparcamiento a un estacionamiento disuasorio o a una plaza en rotación.

El único caso en el que la revolución ha tenido francamente éxito frente al mercado, aunque no hayamos sido capaces de universalizar el derecho a la sanidad o a la vivienda ha sido uno: el aparcamiento. Cada soviet popular de trabajadores (aunque se denominen a sí mismos en la jerga pre-revolucionaria de “ayuntamientos”, “juntas de distrito” o “comisiones de urbanismo” está de acuerdo en establecer el derecho inalienable de cada ciudadano al aparcamiento de vehículos motorizados, siempre abundante y gratuito.

Podemos señalar ante todos, que el aparcamiento es el único lugar donde la propiedad privada y la intrínsecamente injustas fuerzas de la dominación capitalista no discriminan a las clases trabajadoras ni a los más pobres de entre nosotros, pues todos estamos de acuerdo en su prioridad suprema. Puede que existan desigualdades terribles en otros aspectos de la existencia, pero cada ciudadano ha de tener garantizado igual acceso a espacios de aparcamiento apropiados a la misma puerta de donde esté y a la vez que todos los demás. Parafraseando a Anatole France, la ley en toda su majestad protege por igual el derecho del pobre y del rico a aparcar sus coches, utilitarios o enormes todo-terreno, más o menos donde les dé la gana sin tener que pagar un duro por hacerlo.

Es cierto que en ocasiones afrontamos oposición pública por parte de reaccionarios ecologistas perturbados que denuncian los esfuerzos del pueblo para procurarse mayor acceso al aparcamiento subterráneo como una conspiración entre algunas constructoras y nuestros amados dirigentes del Partido. ¡Atrás! ¡Tal y como demostramos con nuestros requerimientos de aparcamiento para coches, doblegaremos a esos ilusos planificadores de la sostenibilidad (que reclaman aparcamientos disuasorios que liberen las calles) a la verdadera voluntad del pueblo!

A lo largo y ancho de la nación, los soviets de trabajadores ayuntamientos han decretado el supremo derecho del pueblo al aparcamiento en su misma puerta. Ningún promotor burgués se atreverá a construir el más pequeño apartamento o establecimiento comercial sin asegurarse de que su ayuntamiento provea adecuadamente, al igual que en el economato centro comercial, las necesidades de todos los automóviles que puedan viajar a esos destinos o desde ellos. Aunque pueda que aún tengamos que esforzarnos por conseguir áreas tranquilas para la gente, los esfuerzos del Estado hace tiempo se vieron recompensados logrando amplias zonas tranquilas… para nuestros coches.

Juntos, camaradas, abrazaremos la intemporal sabiduría condensada en el urbanismo desarrollista del anterior Jefe del Estado, que asegura que sean asignados a cada ciudadano suficientes plazas de aparcamiento como él o ella desee para almacenar en la vía pública todos su(s) vehículo(s).

Señalaremos a esos apologetas y empoderadores del espacio público que se reclaman a sí mismos pertenecientes a la “economía ecológica” y que proclaman que la dictadura del proletariado es un proceso fallido e impracticable, los éxitos del diktat popular del aparcamiento, establecido en cada pueblo y ciudad, por grande o pequeña que sea.

La producción planificada de plazas de aparcamiento en superficie ha excedido las cuotas establecidas en nuestros planes quinquenales comunales. El camarada Francisco Iglesias, Secretario General de Tráfico, ha exhibido un novedoso dossier en el que informa que en Logroño existen 49,880 plazas de estacionamiento en superficie, más de tres plazas por cada cuatro vehículos matriculados: en verdad un nuevo triunfo de la economía planificada, pues el extenso informe, listo desde 2013, ratifica en su diagnóstico que en Logroño se ha logrado establecer la “doble fila” como una costumbre intrínseca del ciudadano usuario de vehículo privado motorizado.    (¡Lo próximo que pedirán esos ecologistas será asignar, en vez de aparcamiento, acceso a una vivienda digna a cada unidad familiar! ¡¡Qué desfachatez!!)

El secretario general Iglesias promulgando su Ordenanza de Movilidad a las masas agradecidas

El secretario general de Tráfico, Francisco Iglesias, promulgando su Ordenanza de Movilidad a las masas agradecidas

Nuestro camarada Iglesias logró infiltrarse hábilmente en el decadente Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Logroño (PMUS) para sabotear los intentos de devolver espacio público a las personas con “áreas pacificadas” que tenían el contra-revolucionario propósito de detraer la ubicua presencia del automóvil en la calle. En su lugar, logró inhabilitarlas sustituyéndolas por astutos ensanchamientos mínimos de acera. Como nuestro camarada V.I. Lenin profetizó: “Colgaremos a los capitalistas con la misma soga con que nos ahogan”. Con toda seguridad, si el gran maestro escribiera en nuestro siglo, hubiera dicho: “Acabaremos con el capitalismo usando la base de datos policial Gespol, que aunará otras treinta  bases de datos incompatibles entre sí y de la que haremos depender todas las políticas de seguridad vial de la ciudad para no cumplirlas, por más que la UDEF nos investigue en la Operación Enredadera por corrupción hasta en el contrato de la grúa”.

¡Coraje, camaradas! Sean cuales sean nuestros desafíos en otros campos, siempre podremos decir a las masas que prevalecimos estableciendo la utopía socialista consolidando el derecho al coche en nuestras ciudades. ¡¡Adelante!!

Este post satírico es una adaptación libre a Logroño del artículo Parking: Where we embrace socialism in the U.S., de Joe Cortright en cityobservatory.org

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La negligencia municipal pretende convertir las “áreas pacificadas” del PMUS en calles para la doble fila con simples ensanchamientos de acera.

Si algún contenido interesante alberga el (no por ser de mínimos menos incumplido) Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Logroño (PMUS) 2013-2025 son las 16 “áreas pacificadas” previstas en él, que el gobierno municipal del PP pretende despachar ahora con el ensanchamiento de acera en unas pocas calles. La inclusión de estas áreas pacificadas era la medida más prometedora en un Plan redactado a toda prisa con el único propósito de optar en el límite de plazo a la adjudicación de subvenciones al oligopolio empresarial del transporte urbano para las que era requisito. Este Plan fue fruto en gran medida de las aportaciones de colectivos ciudadanos con una visión contemporánea del urbanismo y la movilidad en colaboración con el personal técnico externo que lo elaboró durante 2012-2013, con gran perplejidad ante el inaudito obstruccionismo técnico municipal que afirmaba con prepotencia que el Plan era innecesario por ser Logroño ya “una ciudad perfectamente ordenada”.

En azul, las “áreas pacificadas” aprobadas para Logroño, hacia un modelo de ciudad 30 en “superislas” o “supermanzanas”. Cualquier parecido con la realidad de las actuaciones ejecutadas es mera coincidencia.

Los tres niveles de jerarquía viaria en los que se organiza la movilidad sostenible de una ciudad son claros, aunque a menudo los responsables políticos los pierdan deliberadamente de vista para, condenándonos a toda la ciudadanía a un modelo de ciudad atrasado, preservar los privilegios del coche para así no tener que afrontar las resistencias iniciales a los cambios por una ciudad mejor. Cobardía política, negligencia técnica y un partido de gobierno con su bolsa principal de votantes en una población reaccionaria y envejecida se alían para la no rendición de cuentas y para demostrar que, pese a su palabrería constante por la sostenibilidad, el derecho a la ciudad para ellos es lo de menos. Clientelismo, privatizaciones, y preservación de sus sillones técnicos, funcionariales y políticos por encima de todo. Impunidad, corrupción y consecución de votos y carreras políticas en otras esferas a costa de la ciudad.

Tres niveles de pacificación del tráfico para la ciudad sostenible:

A grandes rasgos, podemos dividir la ciudad en tres tipologías caracterizadas por su velocidad / densidad de tráfico o grado de pacificación:

  1. Viario principal, vías preferentes (VP) y “calles de pasar”. Límite de velocidad genérico 50Km/h, 40Km/h en el interior del casco urbano de Logroño y restricción de circulación a vehículos pesados (>12t).  Como norma general, en el sistema de movilidad de una ciudad moderna bien diseñada el tráfico de paso no la atraviesa, sino que se hace permear hacia el exterior (desautoxicación de la ciudad). En Logroño sucede justo al revés, abundante densidad de tráfico de paso por el mismo centro, con los ejes Vara de Rey-Avenida de la Paz, y Murrieta-Gran Vía-Jorge Vigón. En el viario principal, la velocidad y peligrosidad del tráfico obliga a que la movilidad ciclista deba ser protegida, en una combinación de técnicas con espacios segregados protegidos (carril-bici) preferentemente unidireccionales,  o bien en los casos más tranquilos en coexistencia vehicular (ciclo-carriles CC30 en calzada), conformando una red básica de vías ciclistas interconectadas (radiales y anulares) que conecte los principales centros de atracción de viajes, centro y barrios de la ciudad. No todo es infraestructura, ni la movilidad en bici se aprende en las autoescuelas. La capacitación específica de los nuevos ciclistas para aprender a moverse por la ciudad ha de ir de la mano de una buena red de vías que invite al cambio modal de poder usar la bici con seguridad. Está demostrado que el desarrollo de buena infraestructura potencia el uso y atrae a más personas para la transición entre medios de transporte. Si resulta fácil y seguro moverse en bici, más gente deja el coche en casa.  “Construidlas y vendrán”.

    Red de itinerarios ciclistas de Valencia. ¿Una ciudad con el grado de motorización de Valencia puede hacerlo, pero Logroño no? ¿Por qué? ¿Por quiénes?

  2. Mallado secundario en retícula. Viario de distribución. Calles de sentido único y circulación mayormente residencial. Análogamente, las calles de sentido único se organizan en circuitos que permeen el tráfico hacia el exterior, hacia el viario principal, y no sirvan como atajos. Terreno ideal para el calmado de tráfico implementando  ciclocalles y Zonas 30 (que NO son sólo una limitación a 30Km/h, sino que implican prioridad ciclopeatonal). En Logroño desde la Unidad de Movilidad se niegan a introducir ambas, lo cual se enmascara con simples límites de velocidad, que nadie hace cumplir, en unas pocas calles. Que nada estorbe al coche y a la sempiterna doble fila, caiga quien caiga.
  3. Cascos antiguos, calles de plataforma única y/o de acceso motorizado restringido (las intencionalmente mal denominadas “peatonales”, en las que sí que entran coches), calles residenciales a 20Km/h (señal azul S-28), calles tranquilas o “calles de estar”. Estas son las “áreas pacificadas” que deberían evolucionar hacia un modelo urbanístico de supermanzanas que recupere el espacio urbano para la vida: grupos de calles tranquilas ciclopeatonales rodeadas por “calles de pasar”. Los lugares del interior de las supermanzanas son eminentemente estanciales, relacionales, lúdicos, pacificados, ciclopeatonales en ambas direcciones y donde el coche sea un mero invitado (con acceso motorizado restringido a residentes, carga y descarga comercial, servicios, emergencias). Calles recuperadas para la vida, calles para la gente frente a la motorización.

Previsiblemente, el “área pacificada A” de Logroño ni siquiera tendrá Zonas 30, tan sólo límite de velocidad a 30 (no es lo mismo) en Ramírez de Velasco. Los vecinos pedían su peatonalización para proteger los centros en la zona (escolares, sanitarios, de mayores) y por continuidad urbanística entre la plaza y el parque. Aunque estaba seleccionada en los presupuestos participativos, del Distrito Oeste, el PP sólo ha hecho caso a los que pedían más coches en la calle.

Sin embargo, aterrizamos en la sórdida realidad de las escasas ejecuciones realizadas por el malgobierno urbanístico de nuestra ciudad, siempre sordo y ciego a las aportaciones de cualquiera de los habitantes que no sean de su cuerda, cuando no directamente hostil y reaccionario ante las organizaciones ciudadanas que no se presten a plegarse al clientelismo adulador que hacen aparecer en los medios controlados y manipulados por ellos con el dinero público de todos como recompensa por lamer las almorranas del poder. En el caso del “área pacificada A”, proyecto estrella en movilidad del gobierno del PP esta legislatura, esto incluye despreciar las peticiones de las asociaciones de vecinos del Distrito Oeste en los presupuestos participativos (esos que se vuelven a convocar ahora), de la FAPA sobre entornos escolares, todas y cada una de las de Logroño en Bici – Ecologistas en Acción (que presentamos un documento con  propuestas de mejora frente al actual con tres niveles diferentes de intervención que fueron desatendidas sin respuesta alguna) y las recomendaciones de la Agrupación de Urbanistas del COAR. El área pacificada A será la única que se ejecute… aunque a medias. El PP sólo hace caso a aquellos que piden más estacionamiento y más coches en la calle. La reforma de la Plaza de México en la que arrasaron con el arbolado, vinculada a la venta de terrenos con el soterramiento del ferrocarril, la sacaron a licitación con casi 5 veces más presupuesto que la única área pacificada que van a cumplir. La mega-rotonda de Vara de Rey por si misma, se lleva más que el presupuesto estimado para dar cumplimiento a todos los programas del PMUS de Logroño hasta 2025 según la memoria económica del Plan. Frente a sus discursos vacíos, la asignación presupuestaria es la verdadera prueba del nueve del grado de interés real de este gobierno por la transformación de la ciudad hacia la sostenibilidad ambiental: ninguno.

Reduciendo las intervenciones urbanísticas que habrían de transformar la ciudad a simples ensanchamientos de aceras en unas pocas calles, los políticos del tráfico y ciertos técnicos incapaces se alían para despachar las “áreas pacificadas” del PMUS de Logroño (un instrumento de planificación incómodo para ellos, que en el fondo nunca tuvieron intención alguna de cumplir) con la apariencia de vías renovadas (el año que viene hay elecciones) pero que sin embargo no cambian en nada los usos de la calle o que incluso, paradójicamente, generan el efecto contrario de fomentar el abuso del automóvil privado y la doble fila permanente. El bombo mediático se encarga después de llamar a esto “pacificación”.

Las recién inauguradas “nuevas e importantes actuaciones en la calle Cigüeña”… garantizando la doble fila. ¿Es esto pacificación del tráfico o una operación mediática?  La Universidad sigue sin contar con vías de acceso ciclopeatonales seguras ni con un Plan de Transporte a la Universidad, aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos, reclamado varias veces en Pleno municipal y otros órganos ciudadanos, previsto para 2015… e igualmente incumplido. El concejal, Francisco Iglesias, dice que si la Universidad quiere un Plan de Transporte… que se lo hagan ellos, que si es por él, la ciudad no va a poner un duro. Menos mal que además de él mismo, sólo otras 7,000 personas trabajan o estudian allí.

 

Calle Milicias con tramos en sentido opuesto ¿Fluidez ciclista o invitación a subir la bici a la acera? Todas las propuestas de organizaciones de usuarios como Logroño en Bici son desatendidas.

La “nueva” calle Milicias. El reparto espacial sigue siendo predominantemente motorizado. No se contempla la movilidad ciclista ni como ciclocalle, ni como ciclo-carril. Límite de velocidad 40km/h. Más espacio para terrazas. Bravo.

Esto NO es ni de lejos un área pacificada. Calle Villamediana. Cambiar aparcamientos en batería por en línea para garantizar la doble fila permanente para los establecimientos de precocinados en las inmediaciones. Da igual que haya un colegio cerca. Nueva hazaña municipal: ensanchar la acera para que se vea baldosa nueva y que parezca que se hace algo, que el año que viene hay elecciones.

Desplazando el eje de la calzada 1m se ensancha la acera medio metro… y cambiando el aparcamiento en batería a en línea, se hace sitio para la doble fila, incrementando uno de los mayores riesgos de seguridad para el tráfico ciclista, que en nada tienen en cuenta. Pintar un círculo y un monigote en el suelo no constituye una Zona 30, ni una Ciclocalle, mucho menos un área pacificada. ¿Áreas pacificadas o negligencia motorizada institucional? This is Logroño, Cuca Gamarra “I am with you”.

“Vallas de encauzamiento peatonal modelo Logroño” (sic). Dificultar los tránsitos peatonales para garantizar la pista de velocidad vallada para el coche. Para el Ayuntamiento, los accidentes son culpa de los peatones, que cruzan por donde quieren, no de la mala infraestructura, ni del abuso del coche ni del exceso de velocidad. Logroño, el modelo anti-Pontevedra. Siempre para atrás en urbanismo y movilidad ciclista y peatonal.

 

 

En 2015, ante las demandas ciudadanas por los incumplimientos del PMUS, ya lo anunciaron actuaciones en todas estas calles… ¿Dónde están?

 

El contorno del “Área pacificada J” prevista para el barrio de San José, donde deberían haberse recuperado las calles para la vida en ellas. Pero los barrios más humildes sólo tienen derecho al coche y a la violencia vial. El año que viene, en las elecciones, lo volverán a prometer una vez más, para acto seguido volverlo a incumplir.